Captura y clasificación
Recepción de documentos desde carpetas, correo o repositorios corporativos. Clasificación de facturas, albaranes y otros justificantes según el tipo y su contenido.
Reduce tareas administrativas repetitivas con una solución de IA a medida: captura documental, extracción de datos, conciliación con pedidos e integración con tus sistemas.
Solicitar presupuesto Ver cómo funciona ↓Muchas empresas siguen dedicando horas a abrir correos, descargar adjuntos, comprobar facturas, identificar números de pedido y registrar información manualmente. El problema se multiplica cuando los proveedores envían documentos con formatos diferentes, tablas complejas o nomenclaturas poco consistentes.
Un sistema de automatización documental con IA puede ayudar a extraer campos, clasificar archivos y preparar datos estructurados para revisión o integración. El resultado no consiste únicamente en convertir un PDF a texto: el objetivo es reducir trabajo administrativo manteniendo la capacidad de verificar las operaciones y de detectar excepciones.
En Overstand diseñamos soluciones a medida que combinan extracción documental, modelos de inteligencia artificial, reglas de validación e integración con aplicaciones empresariales. Definimos el flujo de acuerdo con tus documentos, tus permisos y el procedimiento que ya siguen tus equipos.
Una arquitectura modular para automatizar tareas sin renunciar a controles, trazabilidad ni supervisión.
Recepción de documentos desde carpetas, correo o repositorios corporativos. Clasificación de facturas, albaranes y otros justificantes según el tipo y su contenido.
Identificación de proveedor, fecha, número de documento, importe, impuestos, referencia de pedido y líneas de producto, según los requisitos del proyecto.
Comprobaciones contra pedidos de compra, maestros de proveedores, entradas de mercancía o reglas internas, con derivación de incidencias a revisión humana.
PDFs, correo y documentos recibidos.
OCR y extracción de campos.
Reglas y referencias internas.
Control y validación humana.
Datos validados a los sistemas.
La solución recibe facturas y albaranes desde los canales acordados. En esta fase se verifica el tipo de archivo, se separan los documentos cuando es necesario y se controla la trazabilidad de los originales. Los PDFs digitales y los escaneados pueden requerir tratamientos diferentes.
Se aplican técnicas de OCR cuando corresponde y modelos de IA para interpretar los campos relevantes. La información se transforma a un esquema estructurado definido con tu empresa. No todos los documentos contienen los mismos campos ni todos los formatos tienen la misma calidad de lectura.
Los datos extraídos se comprueban con reglas deterministas, referencias internas y, cuando procede, registros de ERP. Por ejemplo, se pueden señalar diferencias entre cantidades recibidas y facturadas, números de pedido ausentes o importes que requieren una aprobación específica.
Los casos ambiguos, las lecturas de baja confianza y las discrepancias se presentan a una persona autorizada. El diseño busca que el equipo revise principalmente excepciones, sin trasladar automáticamente decisiones contables críticas a un modelo generativo.
Una vez validados, los registros pueden enviarse a sistemas de gestión, procesos de aprobación o herramientas de reporting mediante APIs y conectores. Los registros de actividad permiten seguir el origen del dato, la transformación aplicada y el resultado del proceso.
Preparación de asientos o registros para su validación, identificación de documentos incompletos y reducción de la introducción repetitiva de datos.
Comprobación de referencias de pedido, detección de diferencias de precio y seguimiento de documentación pendiente de proveedores.
Lectura de albaranes de entrega, comparación con recepciones previstas y apoyo a la identificación de discrepancias en cantidades o referencias.
La viabilidad de una automatización depende de la variedad documental, el estado de los sistemas de origen y la cantidad de excepciones reales. Una prueba con documentación representativa permite medir la calidad de la extracción por campo y determinar dónde aporta valor la validación automática.
No existe un porcentaje universal de automatización que pueda prometerse antes de analizar los documentos. El alcance y los indicadores deben establecerse a partir de pruebas con datos reales y de los requisitos de cada empresa.
No necesariamente. La integración se estudia según las capacidades del software existente, sus APIs, mecanismos de importación y restricciones de seguridad. También es posible abordar primero una fase de extracción y revisión antes de conectar el proceso al ERP.
Es un objetivo habitual de este tipo de soluciones. Conviene validar una muestra representativa de proveedores y formatos para determinar el tratamiento necesario y la calidad alcanzable.
El diseño debe incluir reglas de comprobación y un circuito de revisión para campos inciertos o discrepancias. Los procesos que tienen consecuencias económicas necesitan controles definidos y auditables.
Puede plantearse, pero la precisión depende de la resolución, el contraste, la disposición de los campos y la legibilidad. La capacidad real debe verificarse con muestras del cliente.
Se comparan las horas dedicadas al tratamiento de documentos, el volumen procesado, el coste de revisión de excepciones y los costes de implantación y operación. Es preferible medir estos indicadores en una prueba acotada antes de extrapolarlos.
Una automatización documental útil debe manejar los casos difíciles: facturas duplicadas, importes que no coinciden con el pedido, proveedores con varias razones sociales y albaranes parciales. El sistema puede comprobar campos y referencias, pero debe conservar un circuito de excepciones con responsabilidades claras. No conviene trasladar al modelo generativo la decisión final de contabilizar un documento sin la validación apropiada.
Para evaluar la precisión, conviene separar extracción, conciliación y decisión. Una lectura correcta de un importe no implica que la factura deba aprobarse. Recomendamos medir el porcentaje de campos correctamente extraídos, los motivos de derivación, el tiempo necesario para revisar incidencias y la calidad del resultado después de cada integración.
La integración puede plantearse por API, procesos de importación o conectores disponibles, según el ERP. Hay que definir qué campos se pueden escribir, quién autoriza la operación y cómo se registran los errores. En una implantación por fases, la primera etapa puede generar registros revisables antes de habilitar la actualización de los sistemas transaccionales.
El origen del documento, la versión utilizada, las reglas aplicadas y las modificaciones humanas deben ser auditables conforme a las necesidades del proyecto. Esta trazabilidad es especialmente relevante si el proceso afecta a pagos, inventario o cumplimiento de procedimientos internos.
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